El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió este lunes en Nueva York con los ministros de Relaciones Exteriores de Japón y Corea del Sur, Toshimitsu Motegi y Cho Hyun, respectivamente, en un encuentro marcado por las diferencias entre Washington y Seúl sobre la guerra contra Irán y por la necesidad de mantener coordinada a la alianza frente a Corea del Norte. La reunión tuvo lugar al margen de la semana de alto nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas.
El encuentro permitió a los tres gobiernos repasar una agenda que excede la cuestión militar. Washington, Tokio y Seúl reafirmaron su compromiso de trabajar conjuntamente por la estabilidad del Indo-Pacífico y respaldaron los principios establecidos en su declaración trilateral de septiembre de 2025, con especial atención a la seguridad regional, el comercio y la protección de cadenas de suministro.
Durante la reunión, Rubio, Motegi y Cho reafirmaron que buscan la desnuclearización completa de Corea del Norte y el cumplimiento de las sanciones internacionales destinadas a impedir que el régimen obtenga recursos para sus programas nucleares y balísticos.
Los tres países también respaldaron los mecanismos internacionales destinados a detectar evasiones de sanciones y expresaron preocupación por las actividades cibernéticas norcoreanas, incluido el empleo de trabajadores informáticos para generar ingresos destinados a Pyongyang.
Al mismo tiempo, dejaron abierta la posibilidad de una salida diplomática. Washington, Tokio y Seúl llamaron a Corea del Norte a retomar el diálogo y reiteraron que continúan pendientes asuntos humanitarios como los secuestros de ciudadanos extranjeros, los detenidos, los prisioneros de guerra no repatriados y las familias separadas por la división de la península.
Energía, tecnología y seguridad económica
La agenda trilateral también incluyó medidas para reducir la vulnerabilidad económica de los tres aliados. Los gobiernos acordaron fortalecer un sistema destinado a detectar anticipadamente interrupciones en las cadenas de suministro y avanzar en consultas específicas sobre seguridad económica.
Estados Unidos, Japón y Corea del Sur plantearon incrementar las reservas de petróleo y ampliar la cooperación entre países productores y consumidores, en un contexto de preocupación por la estabilidad de los mercados energéticos.
También acordaron avanzar con el plan para facilitar la expansión internacional de pequeños reactores modulares, bajo condiciones de seguridad nuclear y no proliferación.
En materia tecnológica, los tres países identificaron como áreas prioritarias la inteligencia artificial, la computación cuántica, la infraestructura digital, la biotecnología y los semiconductores. Además, respaldaron una mayor cooperación entre laboratorios nacionales.
Taiwán y seguridad marítima
Rubio y los cancilleres también defendieron la estabilidad en el estrecho de Taiwán y rechazaron modificaciones unilaterales del statu quo. El comunicado conjunto respaldó la libertad de navegación y sobrevuelo, así como el comercio marítimo conforme al derecho internacional.
La cooperación se extenderá además a la lucha contra redes criminales y centros de estafas en el sudeste asiático, mediante un trabajo conjunto con la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
Los tres gobiernos acordaron mantener consultas sobre asistencia ante desastres, seguridad marítima y asuntos del Ártico, y continuar las reuniones trilaterales a distintos niveles.
La negativa de Seúl que irritó a Trump
La reunión en Nueva York se produce pocos días después de que el presidente surcoreano Lee Jae Myung fijara los límites de la participación de su país en el conflicto con Irán. El mandatario descartó el envío de tropas o recursos militares para intervenir en las operaciones estadounidenses.
“No habrá despliegue de tropas ni envío de activos militares para involucrarse o intervenir en esta guerra”, afirmó Lee.
Corea del Sur analiza, en cambio, ampliar las actividades de un destructor y otros buques que ya operan frente a Somalia en misiones contra la piratería. Según Lee, cualquier desplazamiento hacia zonas próximas al mar Rojo o al estrecho de Ormuz tendrá como finalidad proteger barcos comerciales y petroleros surcoreanos, no participar en acciones militares contra Irán.
La posición de Seúl ha provocado críticas de Trump. En agosto, el presidente estadounidense recordó que Washington mantiene miles de efectivos en Corea del Sur para contribuir a su defensa y cuestionó que el Gobierno de Lee no quisiera brindar apoyo a las operaciones estadounidenses en Medio Oriente.
En ese contexto, Trump también ordenó reducir sustancialmente los ejercicios militares conjuntos con Seúl, a los que calificó de costosos y consideró innecesariamente hostiles hacia Pyongyang.
Fuente: Infobae



