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Contestatario. Juan Pablo Villafuerte, presunto feminicida de la turista mexicana Blanca Arellano, tomó la palabra durante su audiencia de prisión preventiva que se realiza este martes en el Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de Huaura.

A su turno, Villafuerte ratificó su inocencia y apuntó que el Ministerio Público lo acusa de manera sesgada por ser estudiante de Medicina. Con la voz entrecortada, indicó que el caso ha afectado a su familia y las carreras de cursa, Medicina y Biotecnología.

“El hecho de sindicarme por tener lejía y Pinesol en un baño no me hace criminal. Diariamente debo esterilizar diez placas de Petri. El señor fiscal acusa que discriminatoriamente que porque estudio Medicina puedo ser un descuartizador, cuando no tengo antecedentes penales salvo una denuncia por violencia”, dijo Villafuerte.

“Colaboré desde que la Policía tocó la puerta sin prestar ninguna obstrucción a la justicia. Llevo muchos días aquí, no tengo costumbre de dormir en el suelo, de juntarme con siete criminales en una sola celda, de utilizar un balo con la puerta abierta para hacer mis necesidades ni estar tres días sin asearme. (…) Me declaro inocente de esta persecución”, continuó.

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Sin embargo, al ser interrogado por el juez, el acusado admitió que mintió respecto a los días en que ocurrió la desaparición y cometió el presunto feminicidio. Inicialmente señaló que no estuvo en Huacho durante ese período de inicios de noviembre, pero en esta jornada admitió que sí se encontraba en aquella ciudad.

“Sí estuve en los días de los hechos que se me imputan, señor juez. La señora Blanca ha desaparecido o ha sido víctima de homicidio cuando yo no la he encontrado. He llegado el domingo 6 de noviembre a mi habitación. Le timbré a la señora Blanca, hubo una contestación de la llamada, pero no una voz al otro lado. Tenía anotado [el teléfono] en mi plataforma Telegram”, señaló, pese a que antes dijo que ese número estaba anotado en una agenda.

Sobre la presencia de sangre humana en el colchón de su habitación, Villafuerte refirió que desconoce la razón de esos rastros, ya que la colchoneta era “de segunda” y le costó 50 soles, de modo que “posiblemente vino manchado”.

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