Estuvimos presentes en Mar del Plata, acompañando al Presidente de todos los argentinos, Javier Milei, en una jornada vibrante.
Una entrada épica, rodeado de una multitud que no fue a escuchar promesas, sino a defender ideas.
Miles de argentinos unidos por una misma convicción: la libertad no se negocia.
Desde Necochea dijimos presente, porque este cambio no se mira desde afuera:
se acompaña, se banca y se construye todos los días.
La fuerza de la gente, el coraje de un Presidente y un país que despertó.
Viva la libertad, carajo.



