Los presidentes de la Cámara de Senadores y de Diputados habilitaron una suba entre diciembre del año pasado y mayo de este año de casi 10 % para los trabajadores del Congreso de la Nación.

La cifra se reparte de la siguiente manera: 2% retroactivo a diciembre del año pasado; más un acumulativo de 2,2% a partir del 1 de enero; otro 2% en febrero; un 1,7% en marzo y un 1,5 % a partir de abril, lo que da un total de un incremento de 9,4% del valor de los módulos que conforman el salario de los empleados del Congreso de la Nación.

El acuerdo que lleva la firma de Agustín Giustiniani y Alejandro Fitzgerald, secretario parlamentario y administrativo del Senado, y Laura Oriolo y Adrián Pagán, secretaria administrativa y parlamentario de Diputados; se cerró con Norberto Di Próspero, secretario general de la Asociación de Personal Legislativo. Sin embargo, este incremento tendrá impacto en la dieta de los legisladores de la Cámara Alta.

Documento oficial con firmas deDocumento oficial con firmas de la Comisión Negociadora del Valor de Módulo, detallando ajustes salariales para el personal del Congreso de la Nación con fecha 11 de marzo de 2026.

Desde noviembre del año pasado, los senadores cobran alrededor de $10,2 millones en bruto. Este salario está compuesto por 2.500 módulos -con los que cobran los agentes del Congreso, y por eso la atadura vigente-, más un adicional de 1.000 por gastos de representación y 500 extra, por desarraigo. Es decir, un total de 4.000 módulos cuyo valor se incrementará casi 10% hasta mayo.

Sólo hay cuatro senadores que no reciben el desarraigo: Patricia Bullrich, Agustín Monteverde -ambos de LLA- y Mariano Recalde; todos senadores de la Ciudad de Buenos Aires. Tampoco lo cobra Alicia Kirchner, que prefirió mantener su jubilación como exgobernadora.

Con este incremento, los senadores pasarán a cobrar alrededor de 11,6 millones de pesos brutos.

Patricia Bullrich habla durante unaPatricia Bullrich habla durante una sesión en el Senado

En el caso de la Cámara de Diputados, el sistema no es el mismo, ya que las dietas no están atadas a la paritaria. “La definición de los sueldos de los diputados es arbitraria y depende de Martín Menem. Hasta ahora estuvo dando aumentos paulatinos pero la diferencia entre las cámaras es muy grande“, explicó un diputado nacional. En el caso de los legisladores de la Cámara Baja, la dieta es casi la mitad que sus pares de la Cámara Alta, ya que cobran $6 millones brutos -$4,5 millones netos- más un plus de $600.000 por gastos de representación. “Desde hace tiempo que se reclama por la diferencia entre las Cámaras”, explicó el mismo legislador.

El último acuerdo paritario en el Congreso de la Nación se cerró en noviembre del año, lo que llevó la dieta de los senadores a poco más de 10 millones de pesos brutos. Previamente, durante el segundo semestre de 2024, tras otra paritaria, los senadores volvieron al recinto y congelaron sus haberes hasta el 31 de diciembre de 2024.

En junio pasado, tras un nuevo consenso paritario, se firmó una resolución para atenuar la polémica por las dietas de los legisladores y quedó establecido que cada aumento que consigan los trabajadores del Palacio Legislativo impacta en la dieta de los senadores.

 

Fuente: Infobae