Luego de un responsable tratamiento que comenzó en septiembre pasado, cuando la estatua fue retirada para su reparación del sitio en el que históricamente se la pudo apreciar, el monumento que homenajea al dios mitológico romano Neptuno está a punto de retornar a su lugar de origen, completamente restaurado.

En el marco de una remodelación integral de ese espacio costero, que comprendió la conjugación de un trabajo entre distintas áreas municipales, la imagen esculpida será colocada en el lugar donde inicialmente había sido fundada, del cual fue removida hacia hace algunos años.

Una vez trasladada la figura a un depósito de la comuna para comenzar con las tareas de restauración, “primero, se realizó la limpieza del sector, después se construyó una empalizada de madera para separar el sector del estacionamiento del Balneario Sahara, y se construyó una bajada pública de hormigón, a la cual se le están colocando luces triales, cinco unidades en total, para dejar iluminado ese paseo”, detalló sobre el embellecimiento del predio lindero al mar, ubicado en la costanera entre la proyección de la calle 99 y la Avenida Pinolandia, el subsecretario de Obras Públicas, Lisandro Dones.

Allí, además, “se levantó una barrea para impedir que la plaza se llene de arena, que fue acompañada de forestación con plantas autóctonas que, con el tiempo, cumplirán esa función naturalmente y permitirán mantener la limpieza”, agregó.

El funcionario reveló también que, luego de varias reuniones con la Asociación de Guardavidas de Necochea y Quequén, “se llegó a un acuerdo para la remoción del monolito viejo y la reconstrucción del nuevo monumento -en proceso de terminación-, donde se va a hacer el traspaso de las placas recordatorias para la fecha homenaje que realizan los rescatistas en febrero”.

“También se va a hacer un deck de madera que va a continuar el camino de hormigón hacia el monumento, con la colocación de algunos bancos”, permitió conocer el subsecretario sobre el final de la obra de restauración de la plaza.

En cuanto al trabajo de restauración del muy deteriorado monumento, su puesta en valor fue encargada al artista Ariel Espósito, personal efectivo de esta dependencia y encargado de otras reconstrucciones previas.

Según su informe: “La escultura se encontraba partida a la mitad, la estructura interna corroída por el óxido, con desprendimientos de material en casi su totalidad y pérdida total del brazo derecho y tridente”.

Luego de alinear la base con el cuerpo, para que tenga la forma original, descubrir las estructuras internas de piernas y brazos para realizar otras nuevas reforzadas, y modelar las partes dañadas y los detalles, como dedos, cola y aleta de pez o pliegues de tela, el experto comenzó a mejorar el rostro y la corona del personaje mitológico.

Realizada una búsqueda de información fotográfica para que las partes refieran a la escultura original, la cual “no solo estaba muy dañada desde su estructura interna, sino que también tenía una gran erosión general”, de acuerdo a la opinión del artista, “se comenzó a trabajar con la reconstrucción del brazo derecho, para lo que fue necesario realizar una estructura de hierro que se unió al monumento” y se forjó “un nuevo tridente, que está unido por dentro de la mano a la estructura del brazo”.

“Actualmente se trabaja en las terminaciones, como el modelado de la mano y de la cara del pez”, además de “otros detalles que tienen que ver más con lo estético, buscando que la escultura tenga la mejor terminación posible antes de ser colocada”, señaló Espósito.

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