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Crece la interna en el MAS entre funcionarios afines a Evo Morales y los más cercanos al actual presidente Luis Arce (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)
Crece la interna en el MAS entre funcionarios afines a Evo Morales y los más cercanos al actual presidente Luis Arce (EFE/Juan Ignacio Roncoroni) (EFEI0342/)

Una treintena de ministros de los gobiernos del ex presidente Evo Morales han cerrado filas este lunes en torno a su liderazgo y han criticado a quienes desde el Movimiento al Socialismo (MAS) usan “el falso discurso” de la renovación para reducir el peso político del antiguo mandatario.

El documento firmado por hasta 36 ex ministros denuncia que “la derecha golpista” se ha “infiltrado” en algunos sectores del MAS para atacar los 14 años de gobierno de Morales, la época “más importante” en lo que respecta a transformaciones sociales desde la fundación del país.

En ese sentido, indicaron que a través de “expresiones ideológicas de derecha” y sirviéndose del “falso discurso de la ‘renovación’”, estos sectores están atacando “deliberada y sistemáticamente” el liderazgo “anticolonial y antiimperialista” que representa el ex presidente Morales.

“Estos sectores incrustados han iniciado ataques y cuestionamientos contra la dirección orgánica del MAS y el liderazgo político e ideológico de nuestro líder, llegando hasta la traición” y todo para “reducir la presencia política, la fuerza moral y la orientación ideológica de nuestro hermano Evo”, denunciaron.

“No podemos aceptar que algunas autoridades con representación del MAS en la Asamblea Legislativa Plurinacional, el Órgano Ejecutivo y otros niveles de representación sean permisivos, cómplices de este nuevo proyecto de la derecha para dividir y proscribir a nuestro movimiento político y tratar de destruir el liderazgo de Evo Morales”, agregó el grupo de ex ministros.

Protestas en Bolivia
La policía lanza gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes durante una protesta para exigir un censo en 2023, en Santa Cruz (AP Foto/Ipa Ibáñez) (Ipa Ibanez/)

La carta, en la que se destacan “la estrategia” y “la conducción” de Morales como algunos de los motivos que explicarían el éxito electoral del MAS en 2020, finaliza con un llamamiento a toda la militancia y a los electores del partido a defender tanto a Morales como al proceso político que le convirtió en el “primer presidente indígena” del país.

El conflicto por la definición del censo y cómo se aplicarán los datos en la distribución de recursos y escaños parlamentarios de cara a las elecciones generales en Bolivia en 2025, tiene enfrentados hace 30 días a sectores sociales y la oposición con el Gobierno, al que le exigen que eleve a una ley la encuesta censal. Sin embargo, también profundizó las divisiones en el oficialista MAS.

Semanas atrás Morales consideró que detrás de las protestas por el censo de población en el país no hay una intención de dar un “golpe de Estado” al gobierno de Arce, como lo alertaron las autoridades nacionales, pero sí un “plan” para dividir al oficialismo y dañar la economía.

En un hilo en Twitter, el ex jefe de Estado pidió “más soluciones y menos discusiones” para resolver la huelga.

Desde el 22 de octubre, Santa Cruz, el motor económico del país, lidera un paro indefinido con el que inicialmente se pedía que el censo se realizara en 2023 y, luego de que el Gobierno definiera la fecha para marzo de 2024, exigen al Parlamento elevar a ley la encuesta nacional.

Además, entre las exigencias de Santa Cruz, a las que se han sumando gran parte de sectores cívicos, sociales y los partidos opositores, es que quede establecido que los “datos totales” se apliquen en 2025, año en el que están previstos los comicios presidenciales.

El último censo que se realizó en Bolivia fue en 2012 y las leyes del país establecen que esa consulta debe realizarse cada 10 años.

(Con información de Europa Press y EFE)

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